Dios nos junto por alguna razón rara y extraña.
Por casualidad nuestras almas comenzamos a juntar, palabras bonitas y ganas de estallar, verte mi único esperar.
Siento querer explorar cada gesto de ti al amar, al querer disfrutar.
Mírame a los ojos soy feliz, por tu sencillez y humildad.
Vuelven a chocar nuestras miradas, miro tus pupilas hermosas y tranquilas te quiero besar sin parar pero se que vale la pena esperar.
Tu eres mi princesa esperando en el castillos, a que llegue alguien que por ti se quiera arriesgar, alguien que este dispuesto a estar contigo y que nunca se quiera separar.
Luchar con el dragón que en la gran puerta esta, no parar de sangrar, las heridas pueden dejar de gritar, sueña conmigo que rescatandote estoy, que somos tu y yo contra ese malvado dragón y que mi vida a entregarte dispuesto estoy y en tus manos poner mi humilde corazón.
-Raúl Medina.